En la comunicación actual, quien controla el proceso de comunicación es quien lo recibe, no quien lo manda: Recibimos tanta información que generalmente la mas reciente esconde a la anterior, y elegimos lo que vemos en función de la situación y momento en el que estamos.

Identificamos la ubicación de la persona dentro de las instalaciones del cliente gracias a la interrelación de sensores de localización con los teléfonos celulares. De esta manera podemos mandar la información, mensajes y alertas en el momento y lugar más adecuado.

El contexto se convierte en el factor clave para que los mensajes y la información lleguen y se reciban favorablemente y es la gran herramienta que permite una segmentación real y efectiva.